El pueblo español
Las entradas anteriores del blog « España y sus historias » tratan de diferentes temas sobre el país como la dictadura de Franco, el conflicto en Cataluña, la Monarquía, la arquitectura contemporánea y la tradición muy popular de las corridas de toros. Para concluir la última entrada, pensé que sería una buena idea si hablara del pueblo español. Voy a describir sumariamente algunos aspectos, es decir, su vida, sus características y sus hábitos.
Antes de comenzar, me gustaría hacer algunas aclaraciones. España tiene una población actual aproximada de 46,5 millones de habitantes. La esperanza de vida media actual es de 83,38 años. España es el segundo país con mayor esperanza de vida de la OCDE * tras Japón. Considero que es una excelente noticia para la población de más edad.
La tradición histórica del pueblo español determinó, en gran parte, la forma de ser de su gente. Herederos de una cultura que mezcla varias religiones e ideologías, los españoles desarrollaron un marcado acento hospitalario, abierto y cordial que se enfrenta con una necesidad protectora de su unidad como país, tarea que se esforzó en establecer durante siglos.
Algunos de los rasgos culturales más característicos de los españoles son:
Los españoles luchan por la conservación de sus tradiciones y su historia con mucha pasión y sentido solidario. Cada comunidad, provincia y ciudad conserva casi intactas las leyendas y hábitos de épocas pasadas. Los españoles cuidan de su historia con tanto fervor que la vuelven presente en cada celebración popular.
Este afán por mantener el pasado se traslada a la conservación de su patrimonio histórico físico: iglesias, monasterios, conventos, plazas y casas de personajes famosos son muy protegidos por el Estado. Por su parte, los habitantes asumen esta responsabilidad narrando a los extranjeros las historias que dan vida a esos sitios.
El español se siente orgulloso de preservar con fervor la figura de sus reyes como jefes absolutos del Estado. Es una característica que va más allá de las leyes y derechos que la comprenden, es una actitud de admiración y respeto profundo por la monarquía, una institución que forma parte inequívoca de la forma de ser española. Para muchos, la Familia Real constituye también el modelo ideal de vida en familia. Además, los españoles se interesan por conocer la vida cotidiana de los reyes, del príncipe y su familia, y de las infantas, como si fueran estrellas del mundo del espectáculo.
Los españoles permanecen mucho tiempo fuera de casa y por ello desarrollaron una capacidad de conversar muy fluida y abierta; no es extraño entablar una sana conversación con ellos en bares, tabernas y lugares de ocio en general. El saludo a dos besos, uno en cada mejilla, es quizá la mayor cortesía física que ofrecen a sus visitantes extranjeros. Sin embargo, otra clase de contactos físicos entre las personas se reserva a las parejas o los viejos amigos y es inusual que la gente sea muy expresiva en este sentido. Entre los hombres, este contacto se reserva al cruce de manos sin mucha efusividad.
El habla es rápida aunque no se tenga prisa y el tono suele ser imperativo sin que ello indique superioridad, disgusto o distancia. Los españoles son muy directos y expresivos en sus opiniones y juicios, los cuales defienden generalmente con argumentos honestos y francos. También, se dice que la gente española es expresiva y franca.
A pesar de que en el mundo se modificaron muchos hábitos básicos por las nuevas formas de trabajo y de vida de la sociedad actual, en España prevaleció la costumbre de hacer un alto en la jornada diaria, entre las 2 p.m. y las 4 p.m., para comer en casa con la familia. Pues bien, a partir del 1º de enero de 2006, una nueva normativa dispuso el final de dos instituciones sociales españolas: la pausa de dos horas para un almuerzo de varios platos y la consecuente siesta. Por consiguiente, se habilitó un horario laboral diferente: con receso de menos de una hora para el almuerzo y una finalización de la jornada laboral a las 6 p.m., como en casi toda Europa. Se espera, entonces, que los españoles puedan lidiar con esos cambios, que busquen aumentar su productividad y que combinen mejor el tiempo laboral con la vida de familia. Se agrega que el español siempre tuvo un gusto particular por la comida abundante y muy bien sazonada. Por esa razón, los almuerzos generalmente eran
copiosos y, muchas veces, obligaban a tomar una siesta. Por la noche, se cena alrededor de las 10 p.m. y luego se da paso a una vida nocturna agitada, donde se evidencia el lado bullicioso del carácter del español. Indiscutiblemente que esta disposición impactará en el modo de vivir, trabajar y divertirse del pueblo español y se necesitará cierto tiempo para que todos se suman y acepten estos cambios.
copiosos y, muchas veces, obligaban a tomar una siesta. Por la noche, se cena alrededor de las 10 p.m. y luego se da paso a una vida nocturna agitada, donde se evidencia el lado bullicioso del carácter del español. Indiscutiblemente que esta disposición impactará en el modo de vivir, trabajar y divertirse del pueblo español y se necesitará cierto tiempo para que todos se suman y acepten estos cambios.
Un hábito español que casi siempre sorprendió al visitante es la pasión por el tabaco. Aun en los lugares donde se prohibía fumar, los españoles se las ingeniaban para no abandonar esta costumbre de alcance nacional. Se espera que poco a poco se disminuya el consumo y que, a la vuelta de cinco años, se reduzca en no menos de un 10%.
Luego de vivir bajo un régimen dictatorial durante más de 30 años, los españoles desarrollaron un espíritu colectivo pleno de libertades y licencias, que algunos calificaron como el “gran destape” español. El fenómeno social tuvo su momento de apogeo durante la década de los ochenta y pronto se extendió a todo el país, principalmente a los centros urbanos más importantes, como Barcelona, dando paso a una variedad de importantes manifestaciones artísticas, cuyos productos más acabados se encontraron en los ámbitos musical, cinematográfico y literario.
De modo general, se puede decir que en la actualidad persiste en el español un gusto particular por la diversión, la fiesta, las situaciones relajadas y, sobre todo, el sentido de la independencia y la determinación individual. También, se dice que los españoles tienen un gran sentido del humor.
En resumen, diría que el pueblo español es un pueblo combativo, fuerte, orgulloso con buenos valores. Tengo muchas ganas de visitar este país para conocer la gente.
*OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos)
Los orígenes de la OCDE se remontan a 1960, cuando 18 países europeos, además de Estados Unidos y Canadá, se unieron para crear una organización dedicada al desarrollo económico.
En la actualidad, nuestros 34 países abarcan todo el mundo, desde América del Norte y del Sur hasta Europa y el Pacífico Asiático. Incluyen a muchos de los países más avanzados del mundo, pero también a naciones emergentes como México, Chile y Turquía.
Después de la lectura, ¿piensas que el pueblo español gana con el trato? Según mi punto de vista, creo que sí.
¿Qué opinas de su horario diario? ¿Te gustaría este tipo de horario aquí?
¿Estás sorprendido que España se sitúe el segundo país con mayor esperanza de vida considerando su pasión por el tabaco? ¿Piensas que hacer un alto en la jornada diaria puede contribuir a mejorar la salud?

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